La vida no espera a nadie, y si siempre has querido viajar a “ese” lugar tan especial, pero te detiene el que no encuentras al compañero perfecto para emprenderlo, no le temas a viajar solo, agarra tus maletas y móntate en el avión, porque de lo contrario, podrías arrepentirte el resto de tu vida.

Una de las claves para no sentirse como hongo es, primero investigar si el destino deseado ofrece servicios para viajeros solitarios como hostales, tours con precios accesibles, transporte público amigable o agencias de viajes alternativas.

En la planeación, es importante recordar que dependiendo el destino, puede resultar más caro viajar solo que acompañado, pues los gastos (taxi, comidas, tours, etcétera) no se compartirán y tendrás que absorberlos completamente.

Informarse un poco del lugar a visitar nunca está demás, para no llegar en blanco y ser sorprendido. Recurrir a sitios especializados en viajes como Lonelyplanet, Glimpse, Yporquenosolo o diversos blogs que hay en la red, es un buen inicio para armar el itinerario.

Hay que empacar ligero y siempre avisar a alguien en casa cuál es la ruta que se pretende seguir. Si se puede, comunicarse de vez en cuando avisando dónde se está o cual será la siguiente parada, porque no siempre se tendrá señal de teléfono o internet.

Es necesario agudizar los sentidos, tanto para estar alerta ante cualquier amenaza como para estar abiertos a nuevas posibilidades de amistades.

Si es tu primera vez viajando solo, seguramente te sentirás raro y empezarás a notar que hablarás contigo mismo los primeros días, es normal. Poco a poco, te acostumbrarás a estar a cargo cien por ciento de la jornada, a dónde quieres ir, cómo quieres irte, qué quieres comer, qué quieres ver.

Si nunca has utilizado un hostal, es recomendable probar, pues además de ser una opción económica de hospedaje, es divertido y fácil para relacionarse con otros viajeros. Contrario a lo que se piensa, también en los hostales hay niveles, puedes escoger entre hostales sólo para mujeres o mixtos, con dormitorios compartidos para hombres y mujeres o cuartos privados con baño propio. Hay algunos que tienen bar, restaurante y áreas en común como salas de juego y lectura, excelente para conocer a otros viajeros.

La mayoría ofrecen por la misma tarifa, WIFI y cajas de seguridad gratis, los menos, desayuno y  por un pago extra, hasta servicio de lavandería.

Lo divertido de estos lugares, es que tendrás muchas opciones (más de las que te imaginabas) de tours alternativos para conocer el destino, la mayoría de las veces, ni siquiera lo hubieras contemplado en tu itinerario, pero como están acostumbrados a recibir aventureros de todo el mundo, sus opciones son más variadas y flexibles que las agencias de viajes tradicionales.

En algunos de ellos, incluso te toparás con familias enteras con niños o bebés, un reflejo de lo relajado y amigable de estos espacios.

Si puedes llegar al destino con la primera noche ya reservada mejor, así evitarás contratiempos y tomar alguna errónea decisión víctima del cansancio o desconocimiento. Después ya con calma, podrás pedir consejos entre los mismos viajeros sobre recomendaciones de hospedaje en otros destinos.

Si viajas a un país muy diferente al tuyo, es muy, muy importante estudiar un poco su cultura y costumbres, pues la ignorancia podría meternos en serios problemas, sobre todo a las mujeres, pues no en todas partes del mundo, está permitido actuar de la misma manera como se hace en nuestro país de origen.

Si lo que quieres es conocer a fondo la cultura del lugar, lo ideal es mezclarse con los locales y apartarse un poco de los sitios “must” turísticos por un rato. Toma el transporte público o renta una bicicleta, come en los mercados e interactúa con los habitantes de esa región, ese ejercicio te brindará una sensación de realidad, escuchar qué piensan, cómo ven la vida y si corres con suerte, te compartirán algunos de los destinos secretos mejores guardados.

De esta primera experiencia del viaje en solitario, dependerá si continuas por el mismo camino o fue debut y despedida. Lo importante es atreverse a dar el primer paso y vencer el miedo a lo desconocido. Lo demás, el tiempo dirá.

Por: Nina Pizá, periodista y comunicóloga de Tijuana, B.C. México. 

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Sobre el autor

Tijuanense, comunicóloga, periodista y viajera. Inquieta por descubrir el mundo para ver y conocer, cómo viven y piensan en el otro lado del planeta. La curiosidad y el miedo a la rutina, es la motivación que la impulsa a viajar y escribir.

6 comentarios

  1. Me encanto al igual que el viaje en Globo por el Valle de Guadalupe, felicidades Nina, se los recomendare a mis alumnos de Turismo, viaje mucho tiempo solo y si es una aventura hacerlo, Felicidades

  2. Una de mis mejores experiencias de viajes ha sido cuando he viajado sola…te relacionas con mas personas, haces más amigos, pero sobretodo es un reto para tu autoestima ya que tienes que perder el miedo a la dependencia de terceras personas. 110% recomendable!

  3. viajar sola es una delicia, mi primer viaje en solitario fue a Oaxaca y luego hice el mismo recorrido de Guatemala que describes en otro artículo, en todos mis viajes (que fueron varios, ya que le agarré el gusto) lo pasé fenomenal, pero sobre todo, me sirvió para descubrirme a mí misma, perder el miedo por completo y comprobar que en todos los lugares te encuentras con gente buena y amable, siempre dispuestos a ayudar si te ven un poco perdida. 100% recomendable viajar por lo menos 1 vez en la vida, completamente sola.

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