Estoy en Buenos Aires y voy a Madrid, ¿necesito un seguro de viajes? ¿Y si voy a China? Tengo todo pero me falta mi seguro de viaje, ¿cuál necesito? Estoy tramitando mi visa para ir a España y el seguro de viaje es un requisito, ¿dónde lo compro? ¿Por cuánto tiempo? Son algunas preguntas que surgen cuando se trata de pensar en este tema, entre querer prevenir, el exceso de opciones, la obligatoriedad y lo que representa para el bolsillo.

Un seguro de viajes implica desembolsar una cantidad de dinero que equivale al pago de una cobertura, la cual te proteja de eventualidades durante un viaje. Así como existen diversos viajeros, también hay diversos tipos de seguros de viaje. Las variaciones van desde la cobertura, hasta las necesidades más particulares de los viajeros, que esto se refleja en el costo. En muchos casos las opciones de cobertura son generalizadas, pero también existen los seguros personalizados, es decir, si tu equipaje requiere ciertas adecuaciones o cuidados y por lo tanto está en riesgo, si viajas a una zona donde tu salud se puede ver expuesta, si estás enfermo y necesitas tomar precauciones, o por la simple y sencilla razón de sentir que viajar con un seguro de viajes, te hace estar más tranquilo.

En algunas regiones el seguro de viajes es obligatorio y se exige. Si quisieras viajar a la Unión Europea, debes hacerlo asegurado y, sobre todo, con cobertura médica. Al  menos así lo pide Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania y Suecia.

Si tu destino está en Asia, Oceanía o América, los seguros de viaje tienden a ser un requisito, pero no siempre es obligatorio. En Estados Unidos, por ejemplo, no es obligatorio pero altamente recomendable, se trata de uno de los servicios más caros que te puedes encontrar como visitante. En otros países latinoamericanos, no es cuestión de costos, sino de alcance. Por ello debes considerar los riesgos que conlleva el lugar al que viajas.

Las coberturas más comunes y generales son:

  • Asistencia sanitaria, en caso de que necesites una hospitalización o intervención quirúrgica, desplazamientos, alguna enfermedad o accidente.
  • Indemnización en caso de demora en la salida de tu vuelo, perdida de vuelo en conexión o retrasos.
  • Anulación del viaje por problemas técnicos o de la compañía.
  • Sobre venta / Overbooking
  • Transporte o repatriación en caso de fallecimiento
  • Localización y envío de los equipajes

Otros servicios que te pueden ofrecer: 

  • Envío de medicamentos prescritos por un facultativo con carácter urgente.
  • Transmisión de mensajes urgentes, por ejemplo: a los familiares en el lugar de su residencia habitual
  • Adelanto de fondos en caso de robo, pérdida de equipaje, enfermedad o accidente del asegurado desplazado en el extranjero.
  • Defensa legal en el extranjero y anticipo de fianzas judiciales.

Tener un seguro de viajes puede sacarte de un apuro en accidentes automovilísticos, enfermedad, huelgas de aerolíneas, perdida de equipaje y te incluye toda una gama de beneficios. 

 Consejos:

  • Comprara cobertura y precios en dos o tres aseguradoras
  • Leer las letras chiquitas
  • Si viajas con un paquete, pregunta si la agencia de viajes lo cubre, qué te proporciona y si no te convence, qué seguro pudieras añadir.
  • No pierdas tu póliza, tenga ubicada y resguardada.
  • Guarda en tu directorio telefónico el teléfono al que deberías de llamar a la aseguradora.

 

 

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Sobre el autor

Periodista en viajes de Tijuana en Barcelona. Es editora y creadora de contenidos.

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