Es el servicio de hospitalidad para los viajeros que buscan algo más que un lugar dónde dormir y darse un baño, un intercambio cultural y socialización entre un viajero y un anfitrión. Un intercambio de alojamiento y más preciso de un sillón entre amigos de los viajes y sobre todo, amigos de la apertura a invitar a un “desconocido” a dormir en el sofá de su casa y mostrarle su ciudad, o a la inversa, de quienes están dispuestos a dormir en la casa de alguien más.

Puede sonar riesgoso y me parece que lo es hasta cierto punto, sin embargo, son muchos los que confían. Este portal de internet en enero del 2012, contaba con 3.6 millones de miembros, para marzo del año viejo 2013, la cifra se duplicó y rebasó los 6 millones de personas conectadas en más de 100.000 ciudades de todo el mundo. Formó parte de esos millones de usuarios que han viajado y han decidido hacerlo de otra forma y mi experiencia fue buena, terminé no sólo ahorrando, sino jugando ping pong o tenis de mesa en Oviedo, Asturias, con un chico británico que daba clases de inglés. Además de tener interesantes conversaciones sobre la ciudad que ahora a él le pertenecía, me mostró un Oviedo que como turista seguramente no lo hubiera descubierto en el tiempo que permanecí en la ciudad.

Un poco de historia

Hace unos 65 años, el estadounidense Bob Luitweiler fundó el primer servicio de hospitalidad llamado Servas Open Doors como una organización benéfica internacional de voluntarios, abogando por la paz global e interracial, 25 años después, el periodista británico que forma parte del grupo de los cinco fundadores de la Nueva York Village Voice, John Wilcock montó el Traveler’s Directory o Directorio del Viajero, un listado de amigos personales dispuestos a alojarse mutuamente durante sus viajes. Para 1988 The Hospitality Exchange o Hospex, una idea de Joy Lily , que pasó a convertirse en Hospitality Club, se convirtió en el primer servicio en internet operando en Polonia desde 1992 que actualmente es una de las redes más grandes de intercambio de hospedaje.

En 2004 nació en Estados Unidos Couchsurfing International como un pequeño proyecto de Casey Fenton, Daniel Hoffer, Sebastian Le Tuan y Leonardo Bassani da Silveira. Un correo electrónico a un grupo de estudiantes en Islandia dio a luz a la idea de que la gente en cualquier lugar querrían compartir sus hogares con extraños, siendo actualmente una comunidad mundial de viajeros que expone los lugares para quedarse o compartir casa y ciudad natal con los viajeros.

¿Cómo funciona?

  • Debes pasar por el típico proceso del registro.
  • Crea un perfil que define tu estilo de vida y características personales.
  • Entra a Couchsurfers experiencia te ayudará a conocer opiniones y comentarios de usuarios.
  • Si quieres buscar un sofá, busca la ciudad y establece las fechas de tu estancia. (debes tener fechas establecidas)
  • El anfitrión no sólo ofrece el espacio para pasar la noche, también le interesa saber de ti, de tus expectativas en la ciudad y lo que  te gustaría visitar o conocer. En muchas ocasiones, se convierten en los mejores guías.
  • La mayoría de las ciudades tienen un evento semanal que normalmente se celebra en un bar o en la cafetería, tienes la opción de participar cuando gustes, además que se ha convertido en una comunidad.
  • Cuando encuentres posibles anfitriones interesantes, revisa el perfil y envía un Couchrequest para las fechas que te interesan, se vale hacer preguntas, más aún si deseas tener la certeza de con quién compartirás techo.
  • Cuando estés listo para ofrecer tu sofá, actualiza tu perfil para que pases a los dos bandos del servicio y de la misma forma, haz contacto con tus solicitantes.

Recomendaciones de seguridad.

  • Comunicate a través de Couchsurfing, que cuenta con su propio servicio de mensajería, no necesitas dar tus datos personales.
  • Revisa los perfiles, lo que dicen de sí mismo y lo que otros miembros opinan y sobre todo identifica perfiles completos, con fotografías y descripciones.
  • Reporta cualquier abuso o mala experiencia.

Existen muchos usuarios que no siempre utilizan este servicio para viajar pero si tienen un sillón para quienes visitan su ciudad, gente que en su momento viajó mucho o es receptivo a la forma de vida de quienes están dispuestos a dormir en el sofá de un desconocido. Las razones pueden ser muchas, se trata de una opción para viajeros  que prefieren la hospitalidad que el hospedaje. ¿Tú qué dices? ¿Lo has usado? ¿Lo usarías?

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Sobre el autor

Periodista en viajes de Tijuana en Barcelona. Es editora y creadora de contenidos.

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