Venía de Madrid y llegó a Barcelona con una mochila llena de libros. Es canoso, con melena hasta la oreja y en repetidas ocasiones se colocaba el cabello detrás de ella. Hombre de piel morena que llegó acelerado al punto de encuentro con una sonrisa. Nació en México pero desde hace varios años la cobertura de su trabajo lo ha llevado a todo el mundo.

La ola verde, es la crónica de la revolución en Irán, el título de esos libros que venía cargando. Él mismo vivió el conflicto electoral iraní en 2009 y fue testigo de un cambio, “Estoy emocionado de que los jóvenes iraníes salgan a la calle, todos estos movimientos son juventudes, viven una realidad que no es la de todos y que están decidiendo cambiarla. Finalmente los jóvenes son quienes se movilizan, ellos llevan en la espalda el peso de conducir los procesos del cambio de sus países, de sus entidades”. 

Témoris Grecko es un periodista nacido en el norte de México que perteneció al equipo de la Revista Cambio fundada en 1993 por Gabriel García Márquez, una etapa que le daría rumbo a un futuro no sólo profesional, sino a un estilo de vida. El cierre de esta revista dio paso a un cuestionamiento y reflexión sobre el periodismo que estaba ejerciendo y el que deseaba emprender, Témoris decidió tener un escritorio para trabajar en cualquier parte del mundo.

Vivo donde se pueda. Vivo en movimiento, vivo en donde está mi mochila primordialmente y también de manera más formal, donde pago impuestos, y eso es en México”.

Así decidió darle la vuelta al mundo para escribir, para viajar. Fueron dos años de un recorrido que le dio fortaleza a la vía independiente, la que le permite ser titular de su agenda, de los temas de su interés y de los tiempos para las colaboraciones que durante ese periodo y hasta la fecha, realiza para México, España y Argentina.  Con la misma cantidad de dinero que se fue,  Témoris regresó y decidió no parar.

Ya no se trataba de ejercer en algún escritorio asentado en cualquier parte del mundo por dos años, han pasado más de ocho y ha recorrido al menos  ochenta y siete países y volvió a darle al vuelta al mundo en dos ocasiones más. Me interesa la gente, me interesan los temas sociales, lo que ocurre con la gente, el enfoque tradicional de los medios es contarte que hay una cosa horrible que está pasando y ya, a mi me interesa saber cómo está esa gente que está adentro y que está trabajando para cambiarlo, porque dan ejemplo a todos y nos enseñan a enfrentar las cosas”.

Así fue como se mantuvo en Siria,  cercano a gente que vive, según el periodista, en una completa locura. Allí sobreviven no sólo los habitantes, sino los periodistas, muchos de ellos independientes que se exponen a por la vulnerabilidad del territorio. Incluso ese riesgo le tocó a Témoris, fue secuestrado y liberado en una ocasión y reconoce que pudieron haberlo matado en cualquier momento.

El contexto para los periodistas internacionales es peligroso, se convierten en fortunas andantes, en una zona donde no hay cajeros automáticos y por lo tanto, cargan la totalidad de su efectivo, su teléfono móvil,  su cámara, sus lentes, su computadora, el equipo vale mucho en una zona en donde hay gente viviendo de lo que encuentra en la basura. Es sólo uno de los escenarios que potencializan el riesgo del ejercicio periodístico en zonas de conflicto armado y Témoris, ha vivido más de una ocasión bajo ese riesgo.

-Estuve con ellos, los vi de cerca, traté de pensar como uno más, lo mismo en instantes de alegre celebración que cuando escapábamos con los milicianos  detrás. Éste es un relato en primer plano de este pueblo a nivel individual y colectivo, que describe a gente amigable, generosa, valiente, luchadora y llena de gracia y estilo, aun en medio de la batalla. En particular, trata de reflejar el rol destacado que asumieron las mujeres, objetivo principal de la opresión social y líderes naturales de la resistencia-.  Fragmento de La ola verde.

Esto ha marcado la dirección de los viajes de Témoris, esos conflictos y movimientos que provocan revoluciones, que provocan cambios y por las que hombres y mujeres se están jugando la vida. La juventud en este viajero de cuarenta y tres años, es lo que más le ha marcado en las coberturas periodísticas y que lo han llevado a escribir de estos viajes.

¿A qué vas a México? Le preguntó aquel día,  “Es la primera vez que voy a México sin saber qué voy a hacer. No tengo nada en concreto”.

 

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Sobre el autor

Estudió comunicación en Tijuana y se especializó en periodismo de viajes en Barcelona, es editora y creadora de contenidos viajeros.

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