Es el país del chile, del tequila y del mezcal. Tierra maya, diversa y exuberante. Aquí nació Octavio Paz, Juan Rulfo y José Agustín. Cualquiera de las tres comidas principales del día se acompañan con tortilla. La Vírgen de Guadalupe es un símbolo nacional. Los tacos… son los tacos. Es uno de los países más visitados del mundo, el favorito de los viajeros de América Latina con más de treinta sitios considerados Patrimonios de la Humanidad de la Unesco, y privilegiado en biodiversidad. Su historia, sus protagonistas y su forma de vida están distribuidos por todo su territorio y con ello, sus propuestas culturales.

Si quieres conocer diversos capítulos de la historia de México y con ello acercarte más a su cultura, te proponemos un viaje por 10 museos que cuenta la historia de México:

  • Museo de Historia Mexicana, Monterrey: Un paseo por los periodos Preclasico, Clásico y Postclasico y llevar al descubrimiento de América y a la Conquista Española. Pasar por el Virreinato y luego por la Independencia de México. Se suma un espacio dedicado a la naturaleza y la riqueza biológica que muestra la diversidad de los ecosistemas del país que le dan una atmósfera agradable al recorrido.
  • Museo de Nacional de Antropología, Ciudad de México: es el padre de los museos de país en su tipo. Exhibe el legado arqueológico de los pueblos de Mesoamérica como la Piedra del Sol, las monumentales esculturas teotihuacanas dedicadas a los dioses del agua, el tesoro de la tumba del rey Pakal, así como un atlante tolteca traído desde Tollan-Xicocotitlan y el Monolito de Tláloc que la custodia la entrada al museo. Hay que tomarse el tiempo con calma.
  • Arte en el Museo Amparo, Puebla: Lenguajes plásticos a través de los siglos. Grandes representaciones del arte prehispánico en cerámica y escultura hasta llegar al  arte moderno que explora las realidades históricas que conformaron y dieron a México su carácter. Ubicado en pleno Centro Histórico de la ciudad, en un edificio virreinal que originalmente fue un hospital, por allá de 1538.
  • El fuerte de San Juan de Ulúa, Veracruz: Una fortaleza planeada por los españoles en el contexto del descubrimiento de América que además, fungió como prisión. Fueron muchos los personajes de la historia del país que estuvieron en estas celdas, entre los más famosos: Fray Servando Teresa de Mier, Benito Juárez y Jesús Arriaga, mejor conocido como Chucho el Roto, famoso durante el gobierno de Porfirio Díaz porque logró escapar más de una vez de estos muros. La fortaleza en si misma, es el museo.
  • Museo del desierto, Coahuila: El desierto es el segundo ecosistema más importante del país y este, es un viaje a la historia de sus dunas, los doce mil años de rituales y las costumbres de los grupos nómadas que habitaron el desierto. Una zona rica en pinturas rupestres. Si te gustan los cactús, disfrutarás el jardín botánico.
  • Museo Nacional de la muerte, Aguascalientes: Más de dos mil obras de arte prehispánico, arte sacro, artesanía y arte contemporáneo que tienen a una protagonista: La muerta y ella, forma parte de la identidad del país y de sus tradiciones. No por nada la fiesta del Día de los Muertos, cada 2 de noviembre, es una de las celebraciones más importantes para las familias mexicanas.
  • Museo del Ámbar, San Cristóbal de las Casas: El Convento de la Merced de Ciudad Real, hoy San Cristóbal de la Casas, fue el primer establecimiento de los mercedarios en América y es hoy la sede de este museo, único en el país con cientos piezas que acercan al ámbar y a la conexión de los mexicanos con esta piedra hecha de resina vegetal fosilizada.
  • Museo de las Californias, Tijuana: la historia peninsular y la identidad del noroeste del país se cuenta con una exhibición que va de California antes de California, sus primeros exploradores europeos, misiones y misioneros, sus territorios y fronteras y su paso por la revolución mexicana. Un acercamiento a otro México, a otras raíces, en la esquina de latinoamérica. 
  • Museo de Sor Juana Inés de la Cruz en la Antigua Hacienda Panoaya, Estado de México: Juana Inés, vivió en la Hacienda Panoaya, sede del museo, de los 3 a los 8 años. Aquí aprendió a leer,  a escondidas, en la biblioteca de su abuelo quien arrendaba la Hacienda. El reverso del billete de 200 pesos, está dedicado a Sor Juana y podrás ver la vista del patio de la Hacienda y con ello el nivel de importancia de este personaje en la historia del país.

¿Por cuál empezarías? Por cierto, estos museos cuestan menos de 50 pesos, es decir, poco menos de 3 euros. 

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Sobre el autor

Periodista en viajes de Tijuana en Barcelona. Es editora y creadora de contenidos.

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