Entre los pasillos, los cambios de sentidos y cambios de línea, la música forma parte de esos andares de miles de pasajeros que utilizan el metro de Barcelona. Como la ciudad misma son sonidos que hablan de la multiculturalidad, de la diversidad racial y de los gustos musicales. Es posible escuchar rock and roll y música tradicional japonesa durante un mismo viaje.

Desde el año 2001 se lanzó un programa que le hace sitio a la música en el metro, así surgió la Asociación de Músicos de la Calle y el Metro (AMUC), para promover los espacios como foros capaces de creación musical y hacer del músico un trabajador con licencia y un espacio para su música y con ello, claro, hacernos el tránsito más ameno.

Es la línea amarilla, la de Passeig de Gràcia,  donde se da una de los enlaces a otras líneas de metros más importantes de la ciudad, muy cerca del centro de Barcelona y con un largo pasillo, donde la música se deja escuchar. Por aquí circulan, todos los días, miles de viajeros que son cobijados, muchos sin darse cuenta, por la música en vivo, por los artistas callejeros o músicos subterráneos que encuentran aquí, un rincón en donde compartir su arte a cambio de unas monedas. No es de sorprenderse que más de uno cuente con sus discos a la venta.

El metro de esta ciudad catalana, es el segundo más importante de España y diariamente mueve a más de un millón de pasajeros por las 164 estaciones en 11 líneas y 123 kilómetros de vías. Fue fundado en 1924 y ninguna de las líneas de metro de Barcelona tiene un nombre propio, pero se conocen generalmente por su color o por el número y los nombres de sus extremos. 

Pero dejemos las cifras y vayamos a la música: ¿Caminamos por uno de estos pasillos?

 

 

 

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Sobre el autor

Estudió comunicación en Tijuana y se especializó en periodismo de viajes en Barcelona, es editora y creadora de contenidos viajeros.

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