Desiertos de Sonora, Altair, Paty Godoy
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Los desiertos de Sonora de Paty Godoy

“Yo me fui de Sonora, no quería volver y vuelvo por culpa de este señor que además está muerto”. Dice entre risas Paty Godoy, periodista mexicana establecida en Barcelona que nunca imaginó lo que implicaría irse de su estado natal. Una novela y un atlas fueron sus únicas guías en este viaje que ella misma presenta como una historia de regreso.


Vuelvo al lugar en el que he sido feliz.

Saltando charcos con mi hermana gemela en aquellas tardes de lluvia en las que todo era una fiesta.

Vuelvo a recordar el olor de mi infancia

Vuelvo.

Para dejarme seducir por un sol implacable, por su luz tan blanca, tan luminosa que casi hiere.


A finales de 2018, me reuní con Paty Godoy en un bar en el centro de la capital catalana. Paty es jovial y te saluda con una sonrisa, pero también se pone seria y piensa sus palabras cuando habla de sus proyectos, del periodismo y de cómo una hija de periodista que renegaba de su ciudad terminó en Barcelona para realizar un proyecto audiovisual de periodismo de viajes sobre Sonora.

En 2007, Paty sintió, y le cuesta decirlo, que Sonora le quedaba chiquito a nivel profesional y que ya era hora de subir un escalón. Así lo hizo. Durante los siguientes tres años se desempeñó como reportera en la Ciudad de México para distintos medios de comunicación. En ese tiempo se cruzó en su camino Pere Ortín, periodista y documentalista español y ya no hubo vuelta atrás. En 2010, tomó un avión para mudarse a España.

Por algo dicen que los libros te escogen a ti, no tú a ellos, pensaba mientras escuchaba a Paty hablar de Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño (1998).  Y qué lejos te puede hacer llegar un libro que te toca. El título y en especial el capítulo “Los desiertos de Sonora” tocaron el lado más agudo y sensible de Paty Godoy en un momento decisivo. Un tirón a su raíz más incrustada: “Se estaba narrando el lugar donde yo nací. Y descubro con muchísima sorpresa que reconozco esos paisajes, esos caminos, esas sensaciones, esos sonidos”.

Siguiendo las huellas literarias de Bolaño en Sonora

Los cactus del desierto de Sonora -Paty Godoy
Los cactus del desierto de Sonora, el escenario de Roberto Bolaño y la tierra de Paty Godoy. |Fotografía: Paty Godoy

«Tuve la sensación no solo de haber recorrido ya estas pinches tierras sino de haber nacido aquí» Roberto Bolaño.

Lo cierto es que Bolaño nunca estuvo en Sonora, pero Paty y Pere sí. Lo hicieron en distintos viajes, entre 2015 y 2018. “Recorrimos Sonora y nos lo planteamos como un juego y una ruta de ficción de Bolaño, para jugar con esa fantasía de los detectives viajando por Sonora y encontrarnos con determinados lugares y en determinadas situaciones. Comenzamos a tomar fotos, comenzamos a grabar sonidos, tomar notas, hacer notas de voz, video”.

El viaje creativo de Los Desiertos de Sonora de Paty Godoy se convirtió en un webdoc producido por Altair Magazine que propone un viaje literario por los paisajes del norte de México, siguiendo los pasos de los protagonistas de la novela “Los Detectives Salvajes” de Roberto Bolaño. Pero también es un libro de ensayo y crónica con textos de Juan Villoro, Sergio González Rodríguez, Cristina Rivera Garza, Valerie Miles, Jorge Carrión, entre otros.

Paty-Godoy.-Foto-de-Ximena-R.-Godoy | Instituto Sonorense de Cultura
La periodista Paty Godoy y |Fotografía: Ximena R. Godoy – Instituto Sonorense de Cultura

Los Desiertos de Sonora se presentó en Barcelona, pero también en Madrid y en otras ciudades de España. Y por supuesto, en México, y particularmente, en Sonora. En las redes sociales de Paty se puede ver el historial de ese otro viaje, el de compartir el resultado en medios internacionales y acercar Sonora al mundo. Justo cuando Paty lo que deseaba era dejar Sonora para ver mundo.

Pero Sonora está en Paty. Cuando ella reporteaba en su ciudad lo hacía con libreta y boli, sí, pero también con cámara y tripié. Y vaya a donde vaya, el video es un formato natural que la ha acompañado en toda su carrera. Además, le precede Farselona, las medias verdades históricas escondidas por los rincones del Barrio Gótico de Barcelona. “He estado muy interesada en buscar nuevas maneras de narrar y encontré que en esta forma me permite justo hacer ese cruce de lenguajes, herramientas y que, desde mi punto de vista enriquece la historia. Eso queríamos, expandir los límites narrativos de una crónica audiovisual y también los límites narrativos de un viaje y de la experiencia de ese viaje”.

Entre trago y trago a la caña y entre las habas que nos han puesto de tapa. La cuestiono sobre su papel como mujer, y si hay una voz consciente de ello en un panorama que se concientiza por escuchar más voces en femenino. Pero rápidamente responde que fue  precisamente encontrar su voz, uno de los elementos más complejos en el proceso. “Esto tiene mucho que ver con esa falta de seguridad que tenemos muchas mujeres consecuencia de una educación social. En mi casa somos puras mujeres y a mi nunca me dijeron eso de calladita te ves más bonita, al contrario pero sí noto que hay un desequilibrio”.

Paty contó que su madre sacó a cuatro hijas adelante ella sola, que es una mujer fuerte y echa a sí misma. Pero que reconoce que sí que existe una falta de seguridad que los hombres tienen y que muchas mujeres no. “Soy consciente de que quizá, ese desequilibrio social existe todavía”.  Tomo un trago y me pregunto hasta dónde podría llegar Paty si se liberara de esa inseguridad, si se equilibrara mejor la balanza para ellas, para todas.

Casi al final de la entrevista, recuerdo sentir la pregunta obvia acerca de sus próximos proyectos. Pero Paty es una mujer que obtuvo el título universitario por experiencia profesional. Está claro que para ella lo que viene es seguir ejerciendo, aún con sus miedos e inseguridades, tiene una voz propia y sabe convertir la geografía en viajes periodísticos que además resultan innovadores. Me despido de ella y me río también con ella: ¿con qué querías irte para no volver? ¿Con qué Sonora te quedaba chiquito?

Foto de portada: Altair Magazine

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¡Ahorita Vengo! Eso dijo en su casa y no ha vuelto. De Tijuana en Barcelona, licenciada en Comunicación con un Máster en Periodismo de Viajes.

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