Se ve, se siente, la Navidad está presente. Es un hecho que se trata de una época del año que ilumina ciudades, calles completas, viviendas que diseñan y decoran su hogar con el llamado espíritu navideño; luces, pinos convertidos en árboles de navidad, nacimientos, piñatas, música, nochebuenas y si, una gran cena en espera de regalos, del abrazo a las doce de la noche en una fecha que es quizá, la fiesta con mayor presencia en el mundo, aunque esto no significa que lo conmemoren de la misma forma.

Es una de las fiestas más importantes del cristianismo (después de la pascua) que celebra el nacimiento de Jesús cada 25 de diciembre y que ha pasado a ser una fiesta con diferentes matices y sabores y que como tales, en muchos puntos del mapa se vive de forma distinta, como el mundo mismo, con diversidad. Para la iglesia protestante y ortodoxa es el 7 de enero el día de Navidad, es el caso de países como Rusia, Jerusalén, Georgia y Serbia.

En México, mientras más al norte la religiosidad es menor que en el centro y sur del país, pero en todo el territorio son las posadas las encargadas de dar inicio a la celebración de la fiesta del 25 de diciembre, es decir, semanas antes se organizan reuniones y encuentros entre amigos y familiares que buscan recordar el peregrinaje de María y Jesús en busca de un lugar para el nacimiento del niño Dios y que culmina con comida tradicional y piñatas. Una fiesta que comparte Guatemala, El Salvador y Panamá. En la noche del 24 de diciembre llamada Noche Buena,  la familia se reúne para cenar y cada vez más, para esperar a Santa Claus.

En Colombia, Venezuela y Ecuador, el equivalente a las posadas centroamericanas son la “Novena de Aguinaldos” que representa el rezo durante nueve días, es decir, del 16 al 24 de diciembre, aunque como muchas tradiciones con el paso del tiempo esto ha cambiado y es como en las posadas, el pretexto para los encuentros sociales entre los amigos y conocidos.

En Estados Unidos las fiestas de Christmas que significa misa de Cristo, arrancan la noche de Acción de Gracias, el cuarto jueves de noviembre en el que una cena con un gran pavo en la mesa da inicio a las luces que decoran los hogares que sólo esperan a Santa Claus que viaja desde el Polo Norte todos los inviernos a las casas de aquellos niños que hicieron una carta con sus peticiones y se portaron bien con sus padres. Santa Claus, llamado en Europa San Nicolás, llegó a la unión americana junto con los migrantes holandeses al territorio que hoy es Nueva York y que más tarde esta tradición migró a países europeos y latinoamericanos.

En España, las luces se hacen notar, la familia cena la noche del 24 y también se reúne para comer la tarde del 25 de diciembre en una celebración que rodea el Belén, la representación de la Sagrada Familia y el nacimiento de Jesús. Aquí como en México y otros países, los villancicos son una tradición de poblaciones pequeñas y es en la comunidad de Cataluña donde no es Papá Noel el que trae los regalos, sino el Caga Tió o Tió de Nadal, un tronco mágico que caga regalos después de darle de palos el 25 de diciembre, si caga, de verbo defecar. Por cierto, el 22 de diciembre la expectativa del país se centra en el Sorteo de la Lotería de Navidad, una tradición que este 2013 cumplió 250 años.

Alemania celebra la Weihnachten y los niños esperan con impaciencia los regalos que se colocan en el árbol de Navidad pero que se abren hasta después de que suene la campanilla que se coloca detrás de la puerta del salón y de que se canten los villancicos de Noche de Paz “Stille Nacht, heilige Nacht”.

En Cuba la Navidad fue suspendida durante los años sesentas y llegó a eliminarse del calendario por poco más de cuatro décadas, fue hasta la visita del Papa Juan Pablo II a este país en 1997 que el gobierno permitió la celebración religiosa y pasó a estar en el calendario como un día feriado, así se une a las fiestas de diciembre y como muchos países cristianos celebra la cena y la Misa de Gallo o Misa de los pastores,  que se ofrece justo a la media noche del 24 de diciembre.

Algunos se parecen más que otros, muchos países de fiestas religiosas ya tienen poco, pero todos coinciden en un cosa: familia. Es quizá la verdadera razón de la variedad entre los hogares, cada familia va moldeando conforme al tiempo su propio estilo, sus propios gustos, bajo sus propias creencias pero que siempre es así, en familia.

¿Tú cómo celebras la Navidad?

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Sobre el autor

Periodista en viajes de Tijuana en Barcelona. Es editora y creadora de contenidos.

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