Lo que nació como un juguete para niños, se ha convertido en un modelo de transporte, de ejercicio, de movimiento urbano que ha marcado diferencias en el desarrollo de las urbes en la actualidad. Incluso, cuenta con su propio Día Mundial de la Bicicleta, el 19 de abril, fecha que se conmemora desde hace 67 años, cuando el doctor Albert Hofmann consumió LSD de manera intencional para conocer los efectos que ejerce en el cuerpo, lo hizo dando una vuelta en bicicleta. Este viaje, ha dado pie a una celebración, manifestación y recordatorio del lugar que ha ocupado este transporte en el mundo actual.

El sistema de bicicletas compartidas

En 1960 en Amsterdam, Holanda, se empezaron a rentar no más de tres decenas de bicicletas entre los ciudadanos, sin rutas, ni carriles específicos para su uso, el objetivo era ofrecer un medio de transporte para y durante el movimiento cotidiano,  sobre todo para las distancias cortas. Sin embargo, poco a poco, empezaron a desaparecer y finalmente a extinguirse. Hoy en día es considerado uno de los países ideales para su uso y con la mayor movilidad de bicicletas en el mundo.

Casi quince años después, en los setentas, en un pueblo de aproximadamente 76,000 habitantes en La Rochelle, Francia, se ofreció un servicio parecido con unidades para rentar por horas o día,  dando paso así a lo que hoy es un sistema de bicicletas compartidas, dentro de un movimiento de ciclismo urbano que se desplaza en más de 100 ciudades de Europa.

En 1995 nace Bikeabout  en Copenhagen, Dinamarca, el sistema que requería tramitar una tarjeta por usuario para tomar y dejar una de las 350 bicicletas distribuidas en estaciones que se localizaban en diversos puntos de la entidad. Estableciendo horarios de uso, condiciones y responsabilidades para quienes hicieran uso de las bicicletas.

Bicing BCN

En España este sistema llegó en 2004, arrancando en la ciudad Vitoria y que hoy encabezan diversas compañías que ofrecen este mecanismo de transporte bajo esta línea, logrando una presencia en 30 ciudades, mayormente en la capital catalana Barcelona con Bicing, siendo la ciudad con el programa de mayor cobertura y extensión en el país con 6,000 bicicletas distribuidas en toda la urbe para los cerca de millón y medio de habitantes. Bicing funciona con una  tarjeta anual para residentes a un costo de 44 euros,  operado por Clear Channe,  presente con el mismo formato en Francia, Noruega, Italia, Suecia y la Ciudad de México, en esta última desde 2010 con Ecobici,  a un costo de 400 pesos anuales con más de mil bicicletas.

México no es el único país latinoamericano con este sistema, se encuentra Colombia, Ecuador y Chile, aunque sólo es uno de estos países el que se encuentra en el ranking de las ciudades que ofrecen las condiciones necesarias para circular en bicicleta, Colombia.

Según la Red de Ciudades por la Bicicleta, son 18 las ciudades del mundo en donde moverse en bicicleta es un placer, colocándose Copenhague como la número uno, allí el 44% de las casas no tienen carros, sino bicicletas, con unos 30,000 ciclistas diarios, el mayor número en el mundo, según señala la red.

Ámsterdam es otro ejemplo, con espacios para el uso de las 700,000 bicicletas. En  Alemania por otra parte, está la llamada capital de la ecología, Friburgo de Brisgovia, con 200,000 habitantes y casi el mismo número de bicicletas. Además está Ferrara en Italia, Berna en Suiza, Brujas en Bélgica, Bogotá en Colombia, Nueva York en Estados Unidos y París en Francia, por mencionar algunos. Este ranking  es resultado de la participación de 54 asociaciones y colectivos ciclistas de España y Portugal.

Más allá de las cifras que no dejan de moverse, la bicicleta como medio de transporte es cada día una opción más aceptada, facilita la movilidad, evita el tráfico vehicular, reduce los costos que en medio de una crisis mundial, es una opción económica, social, colectiva y  representa un magnífico ejercicio cardiovascular que fortalece el corazón y el cerebro, es decir, es algo más que un transporte, que como tal, aún está buscando adecuarse a una ciudad que no está pensada para su uso, por lo que el proceso aún está dando sus primeros pasos.

¿Tú tienes bicicleta? ¿Dejarías tu automóvil para moverte en tu bicicleta? ¿Cuánto ahorrarías al transportarte en bicicleta?

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Sobre el autor

Estudió comunicación en Tijuana y se especializó en periodismo de viajes en Barcelona, es editora y creadora de contenidos viajeros.

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