La entrada principal tiene una de las vistas más envidiables de Barcelona: la Sagrada Familia. Es dominado por el color ladrillo con destellos de mosaicos. Sus formas se definen como góticas, neogóticas, mozárabes y germánicas que en conjunto, representan un ejemplo del modernismo catalán. En el edificio central hay dos cifras que indican las fechas de inicio y de finalización de la reconstrucción, 1905 – 1910 y 1902 – 1913. En la fachada están cuatro esculturas que representan las tres virtudes teologales, la fe, la esperanza, la caridad y la obra; piezas de Pablo Gargallo, considerado el precursor de la escultura en hierro, el Hospital de la Sant Creu i Sant Pau, es un sobreviviente de seis siglos de historia en la ciudad condal.

Domènech i Montaner, también arquitecto del Palacio de la Música Catalana, del Castillo de los Tres Dragones y de este hospital, es responsable de la primera etapa de trabajo, su hijo Pere, de la segunda. Sin embargo, se trata de un hospital que ha fungido como tal desde 1401 que a principios del siglo XX, gracias al banquero Pau Gil que donó los recursos necesario durante los 18 años de trabajos de remodelación, se convirtió en uno de los mayores conjuntos de la arquitectura modernista catalana .

Una de las características del recinto, es que estaba hecho para diferenciar a los pacientes hombres y mujeres. En la parte derecha se encuentran los pabellones de los hombres que tienen nombres de santos, y en la parte izquierda los pabellones de las mujeres con nombres de santas o vírgenes. De hecho, en la entrada principal había una puerta en el ala derecha para los hombres y una puerta en el ala izquierda para las mujeres. Algo curioso es que con el fin de obtener armonía y simetría, los pabellones que están cerca de la entrada principal son los más pequeños y van creciendo en función de que vayamos entrando al hospital.

Son un total de 27 pabellones entre espacios para pacientes y de enfermería. Todos unidos por galerías subterráneas para trasladar a los enfermos. En el año 2000 arrancaron las obras para un nuevo gran edificio que hasta la fecha se construye en el extremo norte del actual conjunto. Mientras estas obras continúan, en algunos periodos las puertas del hospital se abren para los visitantes, para aquellos que desean recorrer esos espacios.

¿Listos para entrar?

 

 

 

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Sobre el autor

Estudió comunicación en Tijuana y se especializó en periodismo de viajes en Barcelona, es editora y creadora de contenidos viajeros.

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