Es complicado colocar a Coney Island como una playa turística, lo fue y a lo grande, pero declinó después de la segunda guerra mundial. Pareciera ser más bien un parque dentro de la ciudad. A tan sólo unos cuantos metros de la playa uno se encuentra con casas del barrio, un parque de béisbol, un parque de diversiones y el metro, desde donde se hacen unos veinte minutos al centro de Manhattan.

Cuando se visita Coney Island uno no se encuentra con grandes cadenas de hoteles a la orilla del mar, sino con gente de los diversos barrios que conforman la ciudad de Nueva York, ya sea divirtiéndose, tomando el sol o disfrutando de una hamburguesa de Nathan`s, (por cierto, famoso restaurante a nivel mundial por su concurso de comer hot dogs), esta playa es, un punto que representa un viaje en si, un acercamiento a Nueva York  basado en el espíritu norteamericano.

A lo largo de su historia Coney Island ha vivido y sobrevivido a diversos cambios. Fue un balneario de políticos y millonarios, luego pasó a ser un jardín de casinos, carreras de caballos, glamour y prostitución. Incluso, llegó a existir un hotel en forma de elefante, sus ojos eran los ventanales de las habitaciones. Se dice que Al Capone invirtió su dinero por allá de 1917 en uno de estos hoteles-casinos. Para finales de los sesenta, esta región sufrió un cambio radical con nuevas construcciones que terminó por hacer desaparecer su fama y atractivo turístico.

Sin embargo, este barrio es un representante de una cultura que se relaciona con la playa, con su pasado y con el color que este ha dejado. Corney Island respira transpira espíritu estadounidense que pasó de recibir 40 millones de visitantes al año a prácticamente un olvido que hoy se conserva como autenticidad magia.

 

 

 

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Sobre el autor

Fotoperiodista mexicano. Lic. Comunicación en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, egresado de la Escuela Activa de Fotografía y con un Máster en la Escuela de Fotografía BlankPaper en Madrid. Fue seleccionado en la IV Bienal de Fotoperiodismo del año 2000. Vive y trabaja en México

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