Relatos

El café de las tertulias de Salamanca

  • Última actualización 14 de febrero 2016.

Nunca entenderé por qué un hombre quiere mandar sobre otro“. “Cuando hay dinero de por medio es muy difícil la libertad.” “No puedo desear que ganen los buenos, ya que ignoro quiénes son”. Son palabras de Gonzalo Torrente Ballester, uno de los escritores que formó parte de las tertulias españolas que se celebraron desde principios de 1900. Se trataba de un encuentro para el análisis, la crítica y el debate de ideas sobre el ámbito político y cultural. Él es uno de los personajes que tienen vida en el café de las tertulias de Salamanca.

Grandes escritores y artistas se han reunido en un café hoy histórico que mantiene sus puertas abiertas desde 1905. No es una simple barra en donde sirven cerveza y café, es una atmósfera que llegó a contar con suelo italiano, espejos británicos, bronces franceses y sofás de terciopelo. Los primeros dueños, los hermanos Vicente y Federico García Martín se encargaron de convertir este café en un punto de referencia rodeado de lujo, único por sus características y en una ubicación privilegiada.

El Café Literario Novelty  ha estado por más de 100 años en la Plaza Mayor de Salamanca, que por cierto no es cuadrada. “Es un cuadrilátero. Irregular, pero asombrosamente armónico” dicho por Miguel de Unamuno, quien también formaba parte de aquellos encuentros para discutir y poner a trabajar el pensamiento; él hizo del Café Novelty su tertulia diaria, como lo hizo también la escritora nacida en esta ciudad Carmen Martín Gaite y el poeta madrileño Agustín de Foxá Torroba, entre otros que siguen en el recuerdo del café más antiguo de Salamanca.

La escultura a Torrente

Salamanca post4 viajeconescalas

El interior del café Novelty. |Fotografía: Arlene Bayliss

Uno de los clientes del Café más recurrente y querido, fue precisamente Gonzalo Torrente Ballester que pasó sus últimos 25 años de su vida en Salamanca. Tenía un asiento predilecto en el que disfrutada conversar o bien, observar el deambular diario de la ciudad, saludando a los amigos, colegas, ancianos y también mirando cómo se incrementaba el número de visitantes que iban y venían de la bella Plaza Mayor, disfrutando de las tardes de sol y del rico café caliente durante los fríos inviernos, observando a los estudiantes sentados en el suelo al centro de la Plaza.

El escritor dejó una fuerte huella en la identidad del Café, de la Plaza y de Salamanca. En 1991 falleció y diez años después sus grandes amigos decidieron inmortalizarlo con una escultura en su lugar predilecto dentro del Café Novelty, hasta hoy sigue formando parte del día a día de la ciudad, como un reconocimiento más a la carrera del profesor y literato aclamado por su generación y galardonado con el Premio Cervantes, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y el Premio Nacional de Narrativa, entre otros.

El día de la colocación de su escultura en febrero del año 2000, estuvo presente Paco Novelty, el escultor Fernando Mayoral, el escritor gallego Carlos Casares y la viuda María Fernanda Sánchez-Guisande Caamaño, entre otros. Fernando Mayoral, además de ser su amigo, también forma parte de esta generación de tertulianos; él realizó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Salamanca y tiene una fuerte presencia escultórica en la ciudad, al menos cinco obras se encuentran en la zona central y en la misma Plaza Mayor.

El Café de las tres generaciones

Paco Novelty

Paco Novelty en el antiguo café. |Fotografía: Arlene Bayliss

La Plaza Mayor ha abrazado a este Café por más de tres generaciones. Abuelo, padre e hijo, están ligados a un espacio para los amigos, la charla, el análisis y las risas de encontronazos de ideas. Lejos quedaron los lunes y los días de quincena donde los ganaderos de diversas partes de la zona se reunían en la Plaza Mayor de Salamanca.  “Mi abuelo era ganadero y con otros grupos venían aquí los lunes y uno de los lunes se enteró que se traspasaría el local, así que se organizaron, hicieron una especia de sociedad entre cuatro amigos y decidieron coger el traspaso del café”. Es Paco Novelty que adquirió este local hace 35 años.

Cuenta con nostalgia y orgullo como este lugar vivió hechos trascendentales para la historia, por ejemplo, aquí Francisco Franco, usó el Café como centro de publicidad y propaganda, durante 1945 y hasta 1964 pasó de Novelty a Café Nacional y en dos ocasiones cerró sus puertas con incertidumbre. Aquí se produjo y fundó la Unión Deportiva Salamanca y Radio Nacional de España.

Paco es escritor, poeta y uno de los pocos afortunados que aún vive en los apartamentos de la Plaza Mayor. Testigo y protagonista de las tertulias de Salamanca que ignoraría durante sus estudios de filología griega que el café al que solía acudir para reunirse con los colegas, sería también su lugar de trabajo y la continuidad de una tradición. He procurado cumplir con mi obligación, mantener el espíritu de este establecimiento, que siga siendo un referente cultural en la ciudad, que siga siendo un lugar de visita obligatoria para todos los que vienen y de hecho no hay cantante, artista, literatos o filósofos que no se pasen por este café cuando están en Salamanca”.

Ésta tercera generación mantiene no sólo el espacio sino el foro para la voz libre de opiniones. Tomarse un café en este sitio es hacerlo por la nostalgia, la inspiración, las controversias, la cultura y la política. Un espacio que parece conservar su ambiente para el sexo masculino, sobre todo en algunas horas del día pero que con el helado artesanal invita a toda la familia a sumar a la tradición Novelty. 

 

Categorías
Relatos

¡Ahorita Vengo! Eso dijo en su casa y no ha vuelto. De Tijuana en Barcelona, comunicóloga con un máster en periodismo de viajes.

Deja un comentario

*

*