Viajeros

El editor de los viajes excepcionales

“De Groenlandia al Pacífico”, “Polo Sur Ampliado”, “La vida en Marte”, “Las niñas buenas no van al Polo Sur”, son sólo unos cuantos de los títulos de la Editorial Interfolio Libros, libros de viajes. Se trata de experiencias de viajeros convertidas en grandes libros. Viajes como el de Ted Simon, periodista, escritor y viajero británico nacido en Alemania y residente en California, conocido por su vuelta al mundo en moto en los años 70 y que lo llevó a “Los Viajes de Júpiter”. O como los viajes de Roald Amundsen, un explorador noruego de las regiones polares que dirigió la expedición a la Antártida que por primera vez alcanzó el Polo Sur.

Estas son las historias que motivan a Ángel Sanz, director editorial de Interfolio. Busca relatos para hacerlos llegar a los lectores que gustan de la literatura de viajes y de la antropología social, la narrativa. Libros centrados, generalmente, en literatura de no ficción, pero ¿cómo es y cómo está el mundo de las editoriales? ¿Seguiremos leyendo sobre grandes viajes? Charlamos con Ángel y esto nos contó.

 

¿Cuándo empezasteis como editor?

Yo ya había hecho trabajos de edición freelance para otras editoriales, aunque la idea de Interfolio, tal y como se conoce hoy día, me vino a la cabeza durante  una convalecencia. Tan pronto empecé a mejorar nos constituimos como empresa, con tres libros ya en marcha: uno para cada línea de la colección Leer y Viajar.

¿Qué expectativas teníais?

A corto y medio plazo ya se han cumplido porque el plan ha funcionado (aunque esto sea un poco largo de explicar aquí). A largo plazo pasan por crear nuevas líneas de viaje. Hemos ampliado de Leer y Viajar Clásico, Actual e Imaginario a Leer y Viajar Ilustrado, que son libros de artistas gráficos en ediciones limitadas y numeradas. El largo plazo es continuar editando títulos manteniendo el catálogo vivo, detalle interesante porque no lo hace casi ninguna editorial en España, un país obsesionado por la novedad, si bien considero que tal vez la culpa sea de las distribuidoras y los grandes grupos. El largo plazo también pasa por proyectos editoriales en Europa en otros idiomas, con uno de ellos avanzando.

¿Cuánto cuesta a un editor como Interfolio lanzar un libro?

El cien por cien del precio de un libro está repartido de una manera muy desigual. Sorprende que los que menos se llevan son los verdaderos artífices de la obra, es decir, los responsables de que tengamos el producto en la mano: el autor y el editor. El segundo lo arriesga todo por un autor, paga la traducción, la corrección, la maquetación, las fotografías, las ilustraciones, la imprenta… además de toda la gestión editorial, así como su logística y organización.

No hay cifras ni formas de hacer establecidas, cada libro se negocia de una manera diferente y todo depende de lo que se confíe en el contenido. En general podemos regirnos por los siguientes márgenes: un 55-60% en distribución, mientras que el resto se reparte entre todo lo anterior. Al tándem autor/editor difícilmente le llega un 10% a cada uno, y eso siempre que el libro sea un éxito. Si no lo es, el que arriesga, el editor, lo ha perdido todo.

¿Qué valoráis en un libro de viajes para creer conveniente editarlo?

Tenemos más en cuenta la literatura que la hazaña o la fama. En alguna ocasión hemos editado pensando en lo comercial y no ha funcionado; otras, en cambio, hemos hecho un libro por capricho y ha sucedido lo contrario. Aquí tampoco hay normas establecidas, nadie sabe absolutamente nada de este negocio. A veces tienes una intuición que funciona y no sabes por qué.

Sí tenemos claro que el listón está muy alto, y los autores que llamen a nuestra puerta deben brillar al nivel de los mejores autores de Interfolio: Mark Twain, Roald Amundsen, Ted Simon, Fridtjof Nansen, etcétera.

¿Qué tipo de medidas anticrisis habéis tomado como editores?

Ninguna, de hecho. Empezamos en plena recesión y hemos funcionado con medidas, digamos, anticrisis desde el principio. La reducción de gastos es nuestra especialidad. Además, soy consciente de que no estoy haciendo libros porque con ello se haga dinero. Por otra parte la crisis es buena para los libros. La prueba es que nuestras cifras han mejorado; aunque la verdad es que desde cero únicamente es posible mejorar.

¿Cómo ves la literatura de viajes  hoy comparada con la de hace 100 años? ¿Se ha perdida autenticidad?

Quizá antes sabía expresarse mejor cualquiera que tenía la posibilidad de organizar un viaje (y había tenido acceso a la educación, por supuesto). Hoy viajan auténticos analfabetos funcionales, con perdón; e incluso creo que a algunos les falta un hervor. Ciertas personas viajan para tener qué contar y qué decir, pero no tendrían nada que decir si no tuvieran un viaje que contar, y esto los anula como escritores. Luego está el ego de cada cual: cuanto más ego y más falsa modestia, peor escritura. La ventaja que tenemos al leer, como editores, historias de no ficción es que al leer el texto sabes cómo es el autor.

La autenticidad sobre la que me preguntas no tiene épocas, aunque está claro que lo que nos ha llegado y ha perdurado del siglo pasado es lo auténtico, no lo mediocre. Esa es una de mis labores como editor: no dar con lo que parece auténtico hoy, sino encontrar lo que será auténtico dentro de cien años o más.

¿Y qué cuenta más para Interfolio, la literatura o los viajes?

La literatura, sin duda. Tal vez no se nos note en algunos títulos y quizá se vean claras equivocaciones en otros, pero la intención de un editor como Interfolio es que los autores que hemos publicado se sigan leyendo el siglo que viene.

¿Creéis que con el uso y la repercusión de las redes sociales, blogs, etcétera, se devalúa la figura del periodista viajero? ¿Os parece que hoy día “cualquiera” escribe sobre viajes?

Considero que has dado en el clavo: escribe cualquiera, aunque también existen textos muy interesantes que escribe “un cualquiera” honesto y sincero, cuya aventura le ha conmovido y él nos ha enseñado cosas “desde dentro”. Después está el periodista o autor sobrevalorado que sólo piensa en cuánto va a cobrar por historias que aún no ha escrito; que viaja para encontrar temas y además hay que pagarle el desplazamiento.

Me quedo con un cualquiera honrado y modesto que me tiene tres días enganchado a su blog dando auténticas lecciones de cómo se asimila un viaje iniciático, por ejemplo, o transmitiendo el aprovechamiento personal de sus vivencias.

 

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Licenciado en Historia y Máster en Periodismo de viajes, escribe, traduce y le da al guión. Observa y escribe; vive y cuenta, manteniendo entre ceja y ceja el dedicarse a la escritura sin cuestionarse la modalidad. Viajar es lo que le mueve: hacerlo en moto a ser posible.

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