La ciudad de Chichén Itzá fue entre otras cosas, el centro de peregrinación maya más importante de la Península de Yucatán. El Cenote de los Sacrificios fue uno de los principales atractivos, como también lo fue el carácter sagrado de la ciudad que perduró hasta la llegada de los españoles y, al mismo tiempo, es uno de los sitios más controvertidos del mundo maya, su historia sigue siendo estudiada y sigue siendo comparada con la ciudad de Jerusalén o La Meca que, como importantes ciudades santas, son visitada cada año por millones de peregrinos.

La peregrinación a Chichén Itzá no ha terminado. Al menos un millón de viajantes llegan a la segunda zona arqueológica más importante de México, después de las pirámides de Teotihuacán. Además, otros millones de viajeros atraviesan el globo terráqueo para presenciar el equinoccio en el templo de Kukulcán, el juego de luz y sombra en el templo, que crea la  ilusión de una serpiente que recorre el templo en cuestión de minutos.

Los arqueólogos mexicanos e internacionales no dejan de realizar trabajos de investigación para llegar a la respuesta del origen, la evolución y la desaparición de la ciudad maya. Una de las características de estos edificios Puuc, es la presencia de inscripciones jeroglíficas, inscritas en lenguaje maya-yucateco, las cuales hacen referencia constante a un gobernante llamado Kak´upakal, que fue mencionado en fuentes coloniales pero, aún no se responden todas las preguntas. A pesar de este peregrinaje hoy cada vez más turístico, es una ciudad que no responde, intriga sobre uno de las civilizaciones mesoamericanas más importantes.

La ciudad está integrada por el El Castillo o Pirámide de Kukulcán, el imponente que a 25 metros de altura alberga el Templo de Kukulcán; posee el espacio más grande de Mesoamérica para realizar el juego de pelota; el grupo de las Mil Columnas, protagonizadas por sacerdotes y guerreros; por el Observatorio o Caracol donde los antiguos mayas hacían sus cçalculos astronómicos; el Cenote Sagrado en donde realizaban sacrificios humanos y rituales para hablarle a los dioses; y el Templo de los Guerreros, donde se encuentra la escultura de Chaac, el dios de la lluvia.

En 1988, la UNESCO le otorgó a Chichén Itzá el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad. En 2007 se convirtió en una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo, tras una votación internacional en la que participaron más de cien millones de personas. Es una de las zonas arqueológicas más importantes de México, solo atrás de las pirámides de Teotihuacán con más de un millón de visitas cada año.


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Sobre el autor

Periodista en viajes de Tijuana en Barcelona. Es editora y creadora de contenidos.