Arte y Cultura

Basilea: un viaje a la capital del dinero

Su nombre no aparece en la guía de viajes y sin embargo es lo que más ha llamado mi atención en Basilea, Suiza. Este edificio es el Bank for International Settlement, célebre por las cuentas secretas a las que ha dado asilo. Basilea presume darle a sus ciudadanos la mejor calidad de vida del mundo; los bancos y las farmacéuticas han gozado de la misma salud pero en dimensiones más ostentosas de las que se alcanza a ver.

Según el periodista Michael Hirsh, este banco fue creado en 1930 como intermediario para los pagos de reparación que realizó Alemania luego de la I Guerra Mundial. Hirsh, en su artículo para el New York Times, cita el libro “Tower of Basel: The Shadowy History of the Bank that Runs the World” de Adam Leboren quien afirma que desde entonces el BIS se ha convertido en la capital global del dinero sin rendir cuentas a nadie.

Se hace alusión a la participación de este banco en momentos álgidos como la Gran Depresión, la II Guerra Mundial, la formación de la Unión Europea Monetaria.

Montagu Norman, gobernador del Banco de Inglaterra entre 1920 y 1944, fue uno de los autores intelectuales en la creación de este banco que se convirtió en la primera institución financiera internacional.

Se necesitaba ese tipo de cohesión que trascendiera lo agreste de la política. Como lo demuestra la alianza entre Montagu Norman y Hjalmar Schacht, presidente del Reichsbank. En un primer momento Schacht buscó intervenir para aminorar las reparaciones para Alemania, pero con la implantación del nazismo, su papel fue fundamental para la creación de una economía de guerra.

La descripción de Hirsh sobre la época más oscura del BIS demuestra cómo los edificios financieros no se tumban nunca sin importar sus acciones porque no rinden cuentas a nadie. Suiza se convirtió en un oasis financiero para muchos pero también para los nazis quienes le vendían al banco oro extraído de los países ocupados, pero no solo de ahí sino también de los dientes de las víctimas de los campos de concentración.

En 1944 con la Conferencia de Bretton Woods y la creación del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el BIS pasó a un nivel menos protagonista y se convirtió en una especie de club social de grandes financieros y un supuesto supervisor de buenas prácticas de los bancos. Sin embargo, no ha dejado de tener injerencia por ejemplo la que tuvo al administrar, junto con el FMI, los $50 billones de dólares del paquete de rescate de Estados Unidos para México en el 95. Un año después de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Me encuentro a unas cuadras de este edificio en la hermosa Basilea atravesada por el Rhin. Pero esta ciudad dice mucho más de lo que se alcanza a ver con los ojos porque las historias están detrás de las bóvedas de las empresas.

Por: Ana Felker, periodista mexicana
Fotografía: www.todayonline.com
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